Septiembre tiene algo de reencuentro. Volvemos a los horarios, al trabajo, a los planes que dejamos aparcados antes del verano… pero también recuperamos una de esas costumbres que merece la pena conservar: sentarnos alrededor de una mesa y comer bien. Sin prisas cuando se pueda, con producto de verdad y con gente con la que apetezca quedarse un rato más.

En Cala Roche entendemos esa vuelta a la rutina desde la cocina. Somos un restaurante de pescados y mariscos frescos de lonja en Sevilla donde la temporada, el mercado y el criterio de nuestro equipo marcan buena parte de lo que sucede cada día en la mesa. Septiembre sigue teniendo mucho de verano, pero poco a poco cambia lo que nos apetece comer. Y ahí empieza lo interesante.

¿Por qué septiembre es un buen mes para volver a disfrutar de Cala Roche?

Porque es un mes de transición. En Sevilla todavía tenemos días cálidos, así que siguen apeteciendo crudos, marinados, tapas frescas y platos para compartir. Al mismo tiempo, empiezan a entrar ganas de sentarse con más calma y volver a pescados, arroces y elaboraciones con algo más de profundidad.

Nuestra cocina encaja especialmente bien con ese momento. En Cala Roche trabajamos principalmente pescados y mariscos, respetando las temporadas y seleccionando el producto según el mercado para buscar su mejor calidad. Además, disponemos de pescados frescos del día que llegan de lonja y cuya disponibilidad puede cambiar precisamente porque no queremos que la carta obligue al producto a estar cuando no debe.

Es una forma de trabajar que ya explicamos con más detalle cuando hablamos de cómo seleccionamos nuestros pescados y mariscos.

Para nosotros, eso es lo que tiene sentido en un restaurante de pescados y mariscos frescos de lonja: saber comprar, conocer el producto, respetar el momento de cada especie y tratarla después con la menor interferencia posible cuando su calidad habla por sí sola.

restaurante de pescados y mariscos frescos de lonja

Tres bocados recientes que cuentan muy bien cómo entendemos el mar

Las últimas propuestas que hemos compartido muestran bastante bien por dónde va nuestra cocina. Hay técnica, claro, pero sobre todo hay producto. Y septiembre es un momento estupendo para acercarse a ellas.

Gilda de tarantelo de atún: pequeña, pero con mucha personalidad

Una gilda parece sencilla hasta que cada ingrediente tiene algo que decir. Nuestra versión reúne tarantelo de atún, aceituna y piparra, llevando un bocado clásico hacia nuestra manera de entender la cocina marinera.

El tarantelo aporta esa textura característica del atún rojo, la aceituna suma intensidad y la piparra despierta el conjunto. Tres elementos y poco más hace falta.

Es una tapa perfecta para empezar una comida, acompañar una copa de vino o simplemente sentarse en nuestra zona de barra y empezar diciendo aquello de “pedimos un par de cosas y vemos”. Todos sabemos cómo suele terminar esa frase.

Erizo de mar con tartar de atún: sabor marino sin medias tintas

Hay platos mucho más difíciles de explicar que de entender cuando llegan a la mesa.

El erizo de mar con tartar de atún pertenece a ese grupo. El erizo ofrece un sabor marino profundo, y el atún aporta textura y equilibrio. Es una propuesta intensa, fresca y especialmente ligada a la disponibilidad del producto, por lo que puede aparecer de manera limitada.

Y eso también forma parte de comer producto de temporada. No todo tiene que estar disponible los doce meses del año.

En un restaurante de pescados y mariscos frescos de lonja, asumir esa temporalidad no es una limitación. Al contrario: es una de las razones por las que volver puede ofrecer una experiencia diferente.

Parpatana de atún rojo sobre tomate confitado: producto y paciencia

Otra de nuestras propuestas recientes es la parpatana de atún rojo sobre tomate confitado.

La parpatana es un corte con personalidad, jugoso y con suficiente intensidad para admitir una elaboración algo más profunda. El tomate confitado acompaña con dulzor y untuosidad sin intentar esconder el ingrediente principal.

Es un plato que merece comerse despacio. Un bocado, una copa, conversación y otro bocado. Septiembre también debería servir para recuperar eso.

¿Qué más podemos pedir para volver a la mesa después del verano?

No hace falta limitarse a las novedades. Nuestra carta de Cala Roche reúne muchas formas distintas de disfrutar el producto del mar.

Para empezar compartiendo encontramos propuestas como la ensaladilla de gambas con huevos de codorniz, el tomate de temporada con lascas de atún de almadraba al ajillo, las patatas aliñadas con atún rojo en aceite, el salpicón de marisco, las anchoas del Cantábrico o diferentes bocados elaborados con atún rojo.

Después podemos dejar que el producto disponible ese día marque el camino.

La carta contempla pescados salvajes de nuestras costas como corvina, borriquete, dorada, lubina, pargo, urta, gallo de San Pedro, gallineta, rodaballo, lenguado o salmonete de roca, entre otras opciones. Pueden prepararse de diferentes formas dependiendo de la pieza y de cómo queramos disfrutarla.

Ahí está buena parte de nuestra identidad como restaurante de pescados y mariscos frescos de lonja: hay días en los que vienes sabiendo perfectamente qué quieres y otros en los que merece mucho más la pena preguntar qué ha llegado y dejarse aconsejar.

Septiembre también es un buen momento para volver a tapear

Volver a la rutina no significa que todas las comidas tengan que convertirse en un almuerzo de mantel largo.

Nuestra zona de barra y mesas altas permite disfrutar Cala Roche de una manera más informal. Puedes empezar con una gilda, continuar con algún bocado de atún, compartir unas gambas o una fritura y acompañarlo con una copa de vino. La carta de tapas mantiene el mismo protagonismo del producto del mar y también incluye pescados salvajes según disponibilidad.

Es precisamente uno de los planes que mejor funcionan en septiembre. Todavía apetece salir, encontrarse después del trabajo y aprovechar esas tardes en las que Sevilla empieza poco a poco a darnos tregua.

Y si hay pescado, que haya un buen vino

Producto y vino deberían hablar el mismo idioma.

Nuestra bodega cuenta con más de 180 referencias seleccionadas y forma parte importante de la experiencia de Cala Roche. Blancos, generosos, espumosos o tintos permiten buscar el acompañamiento adecuado dependiendo de si hemos pedido un crudo de atún, marisco, una fritura o un pescado con más estructura.

Si tienes dudas, lo más fácil es preguntar. Nuestro equipo puede orientarte según los platos elegidos y el tipo de vino que normalmente disfrutas.

También puedes profundizar en el tema en nuestro artículo sobre cómo combinar vinos con pescados y mariscos.

restaurante de pescados y mariscos frescos de lonja

Preguntas frecuentes sobre comer pescado y marisco en Sevilla en septiembre

¿Dónde comer pescado fresco en Sevilla en septiembre?

Cala Roche, en Ramón y Cajal, 8, está especializado en pescados y mariscos y ofrece pescados frescos del día procedentes de lonja, trabajando siempre en función de temporada y disponibilidad.

¿Qué pescados se pueden encontrar en Cala Roche?

La carta contempla especies como corvina, rodaballo, lubina, dorada, pargo, borriquete, urta, lenguado o salmonete de roca, entre otras. La disponibilidad puede variar según el mercado y la temporada.

¿Se puede ir a Cala Roche solo a tapear?

Sí. Cala Roche dispone de una zona de barra con mesas altas y una carta específica de tapas pensada para una experiencia más informal y para compartir.

¿Qué platos de atún se pueden probar?

El atún rojo ocupa un lugar importante en nuestra cocina y aparece en distintos formatos y cortes. Además de las propuestas de carta, trabajamos elaboraciones especiales como la gilda de tarantelo, el tartar acompañado de erizo de mar o la parpatana sobre tomate confitado cuando están disponibles.

¿Es recomendable preguntar por el pescado del día?

Sí. De hecho, es una de las mejores formas de disfrutar de un restaurante de pescados y mariscos frescos de lonja. La disponibilidad cambia y nuestro equipo puede indicarte qué piezas tenemos y cuál puede encajar mejor con lo que te apetece ese día.

¿Hay que reservar para comer en Cala Roche?

Aunque puedes consultar disponibilidad, reservar con antelación es recomendable si quieres venir en una fecha u horario concretos. Cala Roche abre de lunes a sábado para almuerzo y cena y los domingos para almuerzo.

Volver a la rutina también puede significar volver a comer bien

Septiembre tiene fama de mes cuesta arriba, pero quizá solo haya que mirarlo de otra manera.

Vuelven los encuentros después de las vacaciones. Vuelven las comidas con amigos. Vuelve ese almuerzo de trabajo que termina siendo bastante más agradable de lo previsto. Y vuelve el placer de sentarse delante de un buen producto, preguntar qué hay hoy y dejar que la mesa haga el resto.

En Cala Roche queremos que esa vuelta sepa a mar. A atún rojo, a pescado fresco, a marisco, a una buena copa y a cocina hecha con respeto por lo que tenemos entre manos. Te esperamos en Ramón y Cajal, 8, Sevilla, para que septiembre empiece como merece: volviendo a disfrutar de la mesa.

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